Guía práctica
El estado real de las instalaciones eléctricas en Granada
Buena parte del parque de viviendas de la capital se construyó entre 1960 y 1985, en plena expansión del Zaidín, la Chana, Cartuja y el entorno de Camino de Ronda. Aquellas instalaciones se calcularon para una nevera, un televisor y poco más. Hoy la misma vivienda soporta placa de inducción, lavavajillas, secadora, dos equipos de aire acondicionado y una decena de cargadores permanentemente enchufados.
La instalación no avisa de que va justa: aguanta durante años y falla de golpe, casi siempre en el peor momento. Los síntomas previos son bastante reconocibles y conviene no ignorarlos.
Señales de que su instalación se ha quedado corta
- Enchufes o interruptores que se notan tibios al tacto, o que han amarilleado alrededor del hueco.
- Bajadas momentáneas de luz al arrancar el aire acondicionado, la bomba o el motor del garaje.
- Un único diferencial para toda la casa: cuando salta, se queda a oscuras hasta la nevera.
- Cables de aluminio en el cuadro, reconocibles por el color plateado mate. Se usaron mucho en los setenta y se aflojan con el tiempo.
- Chispazo visible al enchufar aparatos de potencia, o zumbido en el cuadro.
Qué obliga el reglamento y qué no
No existe ninguna norma que obligue a un particular a renovar la instalación de su vivienda por antigüedad. Lo que sí existe es el momento en que la instalación tiene que demostrar que cumple: cuando se solicita un alta de suministro, cuando se sube la potencia contratada, cuando se cambia el titular con el contrato caducado o cuando el local abre una actividad. En todos esos casos hace falta un Certificado de Instalación Eléctrica emitido por un instalador autorizado y registrado en la Delegación de Industria.
Ese certificado no es un trámite de firma. Implica medir el aislamiento de cada circuito, verificar el disparo de los diferenciales y comprobar la toma de tierra con telurómetro. Si alguien le ofrece un boletín por teléfono, sin visitar el inmueble y a precio de saldo, lo que le está vendiendo es un papel sin respaldo: en caso de siniestro responde el instalador que firmó, pero el que se queda sin cobertura es usted.
Cuánto cuesta poner una vivienda al día
La intervención con mejor relación entre coste y seguridad es cambiar el cuadro y separar circuitos. Una vivienda media de Granada queda con cinco o seis líneas independientes desde 320 euros con material incluido, y se hace en una mañana. A partir de ahí, si aparecen tubos aplastados o cableado de sección insuficiente, se plantea la renovación por fases: primero cocina y baño, que son los puntos de riesgo, y el resto cuando convenga.
Antes de dar un precio hacemos una prueba de pasada de guía en dos o tres tramos. Con eso se sabe si el trabajo será limpio o si habrá que abrir rozas, y la diferencia entre las dos situaciones es sustancial. Preferimos dedicar media hora a comprobarlo que dar una cifra al aire y corregirla a mitad de obra.
La factura de la luz y lo que sí se puede recortar
En viviendas particulares el ahorro más rápido no está en cambiar bombillas, sino en ajustar la potencia contratada: mucha gente en Granada paga por 5,75 kW cuando su consumo real nunca pasa de 4,6 kW, y esa diferencia se paga todos los meses aunque no se encienda nada. En comunidades de vecinos el margen está en las zonas comunes: portales y garajes con fluorescencia encendida doce horas al día bajan entre un 60 % y un 80 % de consumo al pasar a LED con detección de presencia, con retorno de la inversión en dos o tres años.
Cobertura y tiempos de respuesta
En Granada capital y en el cinturón —Armilla, Maracena, Albolote, Ogíjares, Churriana, Las Gabias, La Zubia— el técnico de guardia suele estar en el domicilio entre treinta y sesenta minutos. Trabajamos concentrados en el área metropolitana a propósito: cubrir media provincia suena bien en un anuncio, pero significa que el técnico está a hora y media cuando usted lo necesita.